A fin de fortalecer la seguridad turística, siete mil policías recibirán clases de inglés en Uyuni, Copacabana y La Paz con el respaldo de la Embajada de Gran Bretaña.

Cada país busca el modo de ser cada vez más hospitalario y ofrecer herramientas para que, por ejemplo, el idioma no impida o arruine los planes turísticos de los extranjeros. En suelo argentino, por ejemplo, tiempo atrás se incorporaron carteles informativos en portugués y se empezó a aceptar al real en los locales del Aeropuerto Internacional de Ezeiza en el marco del programa Brazilian Friendly. En playas brasileñas, en tanto, habrá policías argentinos con dominio del portugués y se habilitarán líneas telefónicas especiales para que los turistas que lleguen al estado de Santa Catarina procedentes de Argentina puedan apelar a sus compatriotas para efectuar trámites o resolver problemas frente a la Policía Civil o Militar o la Secretaría de Seguridad. Este operativo que cubre del 26 de diciembre hasta el 1 de marzo abarca a Florianópolis, Meia Praia y Camboriú, tres destinos que aparecen entre los favoritos de los argentinos al momento de organizar sus vacaciones veraniegas.

En Bolivia, por contar otro caso relevante en materia turística, se firmó un convenio para que miles de policías se capaciten en lengua inglesa a fin de poder asistir a los visitantes que se expresen en ese idioma.

El acuerdo fue concretado entre la Embajada de Gran Bretaña, la Universidad Policial Mcal. Antonio José de Sucre y el Ministerio de Culturas y Turismo.

Los efectivos, cuando alcancen un buen dominio del inglés y completen su formación, serán destinados a puntos de gran afluencia turística, urbes intermedias y localidades fronterizas.

Según se indicó, esta capacitación estará coordinada por la Embajada de Gran Bretaña, organismo que también llevará adelante proyectos, programas y estrategias para mejorar la seguridad dentro del territorio nacional, especialmente vinculada al desplazamiento y la estadía de extranjeros.

Los cursos para la Policía de Bolivia, de no surgir inconvenientes, arrancarán en febrero y se distribuirán por Uyuni, Copacabana y La Paz. Tendrán carácter semestral y se extenderán por alrededor de dos temporadas, de acuerdo a lo informado por las autoridades.