La naviera noruega ofrece dos itinerarios con guías que dominan el castellano y se encargarán de narrar, durante varios días, las bondades de diversos paisajes naturales.

En junio, por ejemplo, arrancará la travesía “Costas de Noruega”, un tour que se repetirá en julio y agosto próximos a bordo del Expreso de Litoral. Serán diez jornadas turísticas en las cuales los pasajeros llegarán hasta el fiordo Nærøy, apreciarán de cerca los encantos de Aurland y pasearán por la ruta Oslo-Bergen.

En octubre y en diciembre de este año, por otra parte, se realizará un viaje denominado “Especial Auroras Boreales” para que, a lo largo de catorce días, cientos de turistas vivan una experiencia única gracias a las fascinantes luces norteñas que podrán apreciarse siempre y cuando las condiciones meteorológicas sean óptimas. El punto de partida para esta expedición será Bergen. Tras cruzar el Círculo Polar, la embarcación se adentrará en el Ártico para delicia de todos los presentes.

Cabe destacar que el precio de estos paquetes que incluyen asistencia turística en castellano arranca en 4.655 euros. Se trata de una iniciativa especial enmarcada en el aniversario número 125 de Hurtigruten, compañía que le otorgará un certificado avalado por el capitán a quienes viajen al menos doce días. En este marco, los pasajeros accederán, durante la última jornada de navegación, a una cena especial para ser parte de los festejos por el aniversario de la empresa.

Más allá de estas dos alternativas que ofrece Hurtigruten para recorrer el mundo, hay que señalar que no son las únicas novedades corporativas para 2018, ya que preparó un crucero híbrido, el Roald Amundsen, para operar en la zona antártica con Punta Arenas como puerto base. Entre estos meses y 2019 se sumará a la flota, asimismo, el Fridtjof Nansen.

Amplias áreas de observación en las cubiertas para propiciar el contacto con la naturaleza, suites y balcones privados en varias cabinas son algunas de las comodidades que ofrecerán estos barcos dotados con la última tecnología a fin de poder minimizar, a través de su diseño, un uso racional de la electricidad y la propulsión eléctrica, las emisiones contaminantes.