Escocia tiene alrededor de 800 islas, todas muy diversas entre sí lo que las hace únicas, de las cuales 90 se encuentran habitadas. Al oeste encontramos el hermoso grupo de islas de las Hebridas Interiores y Exteriores; y al norte las islas Shetland y Orcadas, y en estás últimas hay ruinas que fueron designadas patrimonio de la humanidad por la UNESCO.

Algunas de las islas se encuentran conectadas con el territorio principal por puentes, pero el mayor medio de transporte entre ellas es por medio de ferrys. También casos en donde se pueden realizar las conexiones en avión.

A continuación te presentamos algunas de las Islas más interesantes para visitar de Escocia.

Isla de Skye

Esta isla es tal vez la más visitadas de Escocia, y se puede acceder por carretera o por ferry. Es también conocidas como la “Isla de las Hadas”, cuyos impresionantes paisajes nos hacen acordar a dichas criaturas. Encontraremos en ella el “Valle de las Hadas”, junto con las lagunas conocidas como “Fairy pools”. Dramáticos acantilados al más extenso mar del norte y montañas hacen de los paisajes de esta isla un lugar de cuentos.

Castillos como el “Castillo de Dunvegan” o el “Castillo de Armadale” dan a conocer solo una parte del acervo histórico que posee la isla, donde también podemos encontrar asentamientos prehistóricos. 

La localidad más grande de la isla es la localidad de Portree, donde podrás alojarte, y porque disfrutar también de una auténtica cena o copas en sus pubs y restaurantes.

Isla de Arran

La isla de Arran es la mayor de las islas del Fiordo de Clyde, y una de las más grande de todo Escocia. La historia de la isla se remonta a 9000 años atrás, época de la cual tenemos vestigios en el círculo de piedras de “Machrie Moor”; y también las más actuales batallas contra los vikingos, de las cuales fueron testigos los castillos de Lochranza y de Brodick.

Si lo que queremos es disfrutar de los parajes naturales de la isla, podremos entre montañas al norte o playas casi vírgenes como Kildonan y Blackwaterfoot.

La Isla de Arran es un pequeño paraíso, y principal representante es el queso. Algunos de los más famosos son sus quesos cheddar, blue y camembert. También dispone de un whiskey propio, elaborado en la destilería Lochranza.

Islas de Shetland  

Este archipiélago, al norte del territorio principal de Escocia, está compuesto por más de 100 islas, y se encuentran muy cercanas a Noruega, lo que hace que tengan gran influencia de dicho país. 

Su historia se remonta a más de 6000 años, y dejó sus rastros en distintos yacimientos arqueológicos, como los “brochs” de la edad de Hierro, misteriosos menhires y las casas de los pictos.

Su ubicación geográfica ofrece unos paisajes muy particulares, de una belleza totalmente agreste, que es difícil encontrar en otro lugar. Kilómetros de costas con inmaculadas playas, impactantes acantilados tallados por el viento y el mar, e imponentes estuarios dan un marco inigualable a estas preciosas islas.

Isla de Islay

Conocida como la “Reina de las Islas Hebridas”, por sus espectaculares paisajes, su vida salvaje y principalmente, por el whisky que se se destila en ella. 

Su vida salvaje convirtieron a esta isla en uno de los principales destinos de observación de aves y vida salvaje. Sus espectaculares rutas panorámicas casi vírgenes, junto con un gran cantidad de monumentos históricos, son ideales para quienes quieran dar paseos en coche, bici y algunas inclusives a pie.

Las “Maltas de Islay” dan un característicos sabor a los whiskies que se destilan en la isla, llegando a ser algunos de los más codiciados a nivel mundial. Su característico sabor ahumado, junto con el agua utilizada, le dan un sabor único a este whisky. Podremos visitar algunas de sus 8 destilerías  (Ardbeg, Lagavulin, Laphroaig, Bowmore, Caol Ila, Bunnahabhain, Bruichladdich y Kilchoman), lo que sin lugar a duda nos proporcionará una amplia variedad para elegir.

Islas Orcadas

El archipiélago de las Orcadas está compuesto por alrededor de 70 islas, de las cuales solo 20 se encuentra habitadas, lo que nos da una idea del carácter salvaje de muchas de sus islas. 

Su isla principal, conocido como Mainland, es donde encontraremos la capital de las islas, llamada Kirkwall, la cual tiene sus orígenes en la época de las invasiones nórdicas, por lo cual es habitual pensar que uno se encuentra en Escandinavia al llegar aquí. Actualmente es una bulliciosa ciudad, con restaurants, museos y pubs; además de lugares con riqueza histórica, como los Palacios del Conde y del Obispo o la catedral de St Magnus.

Destaca su excelencia gastronomía, donde podemos saborear pescado y mariscos de excepcional calidad; además de la carne de cordero.

En la isla podemos encontrar el pueblo neolítico de Skara Brae (Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO) o al sur las impresionantes rutas de senderismo de Old Man Rock Stack.

Isla de Iona

En la costa oeste de Mull nos encontramos con una pequeña isla, que es uno de los lugares más singulares de Escocia. Es conocida como “La Cuna del cristianismo en Escocia” y hogar del Santo Columbano de Iona.

Desde el siglo VI, esta pequeña isla fue un lugar reservado para las personalidades de mayor importancia, como reyes escoceses, irlandeses e incluso vikingos hicieron su “último viaje” hasta la que era considerada una “Tierra Santa”. Con el pasar del tiempo, esta isla se convirtió en un gran centro de peregrinaje para los escoceses.

En la isla nos recibirá la famosa cruz celta, llama “Macleans Cross”, la cual está formada por una cruz tradicional y un círculo que atraviesa todas sus patas, como testigo del pasado religioso de la isla. 

Por los muros de su abadía transcurrio la vida de uno de los hombres santos de Escocia, San Columbano, quien convirtió este lugar en su refugio para la difusión de letras y de cultura durante la denominada Época Oscura.