Una de las figuras de Escocia más conocidas alrededor del mundo, es sin lugar a duda el monstruo del lago Ness, cariñosamente conocido como “Nessie”.

La leyenda del monstruo del lago Ness se origina en el siglo VI, cuando el misionero irlandés Columba de Iona salva a un hombre que iba nadando por el lago, de ser mordido por el monstruo, que ya había causado la muerte de otro hombre a raíz de sus mordeduras.
La época de mayor auge fue durante los años 30, donde surgieron muchos testimonios de avistajes, y en el año 1934 se publica en el periódico “Daily Mail” la que supuestamente era la primer fotografía de “Nessie”. Seis décadas más tarde se descubrió que esto era un fotomontaje, en venganza a una broma. A partir de dicho año, comenzaron a ofrecerse cruceros por los lagos, por si el monstruo decidía mostrarse en algún momento.

Años más tarde, alrededor de 1960 vuelve a surgir el interés por “Nessie”, y comienzan distintas investigaciones, algunas de ellas impulsadas por universidades como la de Aberdeen, Oxford y Cambridge. En distintos estudios en esa década se instalaron dispositivos de escucha submarina, micrófonos, ecosondas, cámaras y sonares, pero ninguno trajo pruebas de la existencia o no del monstruo.

Los años 70 también fueron muy “fructiferos” en todo lo relacionado con “Nessie”, ya que lo dieron por muerto a principios de la década, y luego dijeron que no; lo intentó cazar un empresario japonés, y hasta se ofreció una recompensa de 1 millón de libras a quien consiga capturar vivo al monstruo.

Al día de hoy, no se puede todavía decir que haya existido un plesiosauro prehistorico, un esturión gigante o una anguila gigante, ni que “Nessie” sea real o no, pero si sabemos que es un ícono del país, y que vivirá por muchos años más en su cultura y en sus creencias.

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