Los castillos de Escocia son todo un destino a visitar dentro del país, los hay antiquísimos, y en ruinas; o remodelados y elegantes. Forman parte del paisaje Escocés, ya sea en los lochs (lagos) como en los valles, hace un tiempo atrás, se contaron de a miles. Los primeros castillos se remontan hacia mediados del 1200 y sus construcciones fueron variando con el correr de los tiempos.

Escenarios de numerosas batallas, interminables asedios, abominables prisiones y terreno fértil para leyendas y fantasmas.

Algunos de ellos fueron escenarios de series como Outlander o Juego de Tronos, o de películas, como Hamlet, Victor Frankenstein o el Mundo nunca es suficiente. 

La mayoría son con entradas de pago, pero se puede comprar un pase llamado “Explorer Pass of Historic Scotland”, por 3, 7 o 14 días; o el abono anual del “National Trust of Scotland” que sirve también para otros lugares del reino unido. Sin embargo, algunos castillos son privados, por lo que no están incluidos en los pases o abonos.

Castillo de Dunnottar

En la costa este de Escocia, cerca del pueblo de Stonehaven, se alza el una de las fortalezas más espectaculares de Escocia, el Castillo de Dunnottar. 

Emplazado sobre la cumbre de un acantilado, está casi inexpugnable fortaleza tuvo un papel muy importante en el control de rutas de transporte marítimo y la única ruta terrestre que conducía a la ciudad de Aberdeen.

El acceso hacia el castillo se da por un angosto sendero, y nos permite adentrarnos en una fortaleza de la que poco se sabe sobre sus orígenes. Se dice que por aquí pasaron los pictos y los vikingos, pero lo que si sabemos es que a partir del siglo XIV fue residencia de los condes Marischal, una poderosa familia que restauró y amplió la fortaleza. 

Hacia el año 1715 se produjo el fallido levantamiento Jacobita, del Viejo pretendiente, que fue apoyado por los condes Marischal. Por considerarse traidores, el castillo paso a manos del gobierno Inglés.

Dentro del Castillo encontraremos la mazmorra Whigs´Vault, uno de los rincones más sombrios del castillo, ya que fue donde encarcelaron a los 167 “covenanters” que llegaron con vida al castillo, por más de 9 semanas, con una ventana al mar como único contacto hacia el exterior. 

El castillo de Dunnottar también fueron escondidos los conocidos como “Honores de Escocia”, que constan del Cetro, la Corona y la Espada del Estado, luego de la llegada de Oliver Cronwell a Escocia para poner fin al reinado de Carlos II. Tras 08 meses asedio a la fortaleza Dunnottar fue abatido, pero al ingresar no encontraron rastro alguno de la espada, la corona y el cetro. Las mismas fueron sacadas del castillo entre sacos, y enterradas en el cementerio de Kinneff.

Como no puede ser de otra forma en Escocia, el Castillo de Dunnottar es habitado por fantasmas, y la más célebre de todas es “Green Lady”, una mujer vestida de verde, que ronda el lugar donde se destilaba cerveza.

Castillo de Inveraray

El castillo de Inveraray, no es uno de los más antiguos de Escocia, pero sin lugar a duda puede ser uno de los más hermosos. Ubicado en el pintoresco pueblo de Inveraray, el castillo es el hogar del duque de Argyll, jefe de uno de los clanes más importantes de Escocia durante varios siglos, el clan Campbell.

Este hermoso castillo combina los estilos barrocos y góticos, con una clara influencia del estilo francés. Presenta 4 torres cónicas y fue el primero en su tipo que se construyó en esta zona.

Algunos de los tesoros que se pueden encontrar en el castillo son muebles y piezas decorativas originales del siglo XVII; además de una gran cantidad de armas del siglo XVI.

El castillo sufrió algunos incendios que lo dañaron, pero las posteriores reconstrucciones, hicieron que hoy podamos disfrutar de la majestuosidad e imponencia de este castillo.

Castillo de Eilean Donan

En una pequeña isla, a la cual se accede por un pintoresco puente de piedras, donde se juntan los lagos (Loch) Duich, Long y Alsh, se encuentra el Castillo de Eilean Donan, uno de los más emblemáticos de Escocia.

Visita obligada si vas de camino a la Isla de Skye o si estás en la ruta de las Highlands, el castillo te esperará rodeado de lagos y con montañas a su alrededor.

Toma su nombre del santo irlandés Donnan, que se instaló en dicha isla en el siglo VI, pero la primer fortificación se construyo recién hacia el año 1200, para defender la zona de las frecuentes invasiones vikingas. 

Durante siglos la estructura sufrió modificaciones, según las necesidades de sus residentes. En el marco del levantamiento jacobita de 1719, unos 300 españoles desembarcaron en las Highlands, y 46 de ellos tomaron el castillo, todo esto después de que los escoceses pidan ayuda a España para devolver el trono inglés a la dinastía Estuardo. Un mes más tarde, las fragatas británicas bombardearon la fortaleza hasta conseguir que los españolas se rindieran, y posterior volar los restos de la misma. Hacia 1900, un descediente del clan MacRae, empezó la tarea de restaurar el castillo, similar al construido originalmente. 

Actualmente son pocas las salas que se pueden visitar, pero lo más lindo de esta fortaleza está dada más por su exterior, que por su interior.

Castillo de Stirling

El castillo de Stirling es sin lugar a duda un lugar a visitar, dentro de la visita a Escocia. La localidad se encuentra muy cerca de Edimburgo, donde confluyen las Tierras Bajas con las Tierras Altas. No solo es uno de los castillos más espectaculares del país, sino que también es uno de los más importantes históricamente hablando.

El castillo conto con un papel fundamental en las Guerras de Independencia de Escocia, a sus pies se libraron la batalla del puente de Stirling, que significó la primer derrota del ejército inglés, y la batalla de Bannockburn, donde Robert the Bruce derrotó a los inglés logrando así la independencia de Escocia.

Del castillo destacan 4 estancias, que merece la pena visitar. Ellas son el antiguo Edificio del Rey, la Capilla Real, el Palacio Real y el Gran Salón.

En la Capilla Real fue coronada Mary Queen of Scots, perteneciente a la dinastía Estuardo, con tan solo 9 meses de vida.

Historias sobre alquimistas, obviamente fantasmas, tapices sobre unicornios y la pelota de fútbol más antigua del mundo son algunas de las curiosidades que también podrás descubrir durante tu visita al castillo.

Castillo de Balmoral

El castillo de Balmoral ha sido una de las residencias en Escocia de la familia real británica desde que fue adquirido por la reina Victoria en el año 1848. El castillo se encuentra cerca de la localidad de Aberdeenshire, al noroeste de Escocia, y se puede visitar de Abril a Julio, ya que la familia real suele pasar allí el verano.

Esta enorme mansión con estilo de castillo, también destaca por lo hermoso de su entorno, rodeado de naturaleza. Situado en un terreno de alrededor de 20000 hectáreas, encontraremos preciosos jardines por donde pasear; una extenso bosque de pinos, donde se pueden encontrar ciervos; el río Dee, que fluye a través de “Royal Deeside”; los lagos Muik y Lochnagar; y el Parque Nacional de Cairgorns, el mayor de Gran Bretaña.