La historia española se condensará en un centro de entretenimientos a cargo de un grupo francés que planea empezar a cautivar al público en 2019.

Este complejo inspirado en un asombroso modelo galo ya en funcionamiento estará ubicado en el municipio español de Toledo y se enriquecerá con show tanto nocturnos como diurnos.

Quienes asistan viajarán en el tiempo gracias a las actuaciones de cientos de artistas que recrearán las vivencias de tres pueblos y el funcionamiento de un mercado medieval con platos típicos del territorio nacional y artesanías.

En este marco, se priorizará tanto desde la construcción como desde el funcionamiento el respeto por la naturaleza. Habrá, de acuerdo a sus impulsores, muchos espacios verdes, diversas especies de animales en su entorno natural y prácticas para generarle al planeta el menor daño posible. Con este desafío como bandera, en el parque se implementarán medidas para optimizar el consumo de energía, se separarán los residuos y se hará una gestión responsable del recurso hídrico. Al respecto, se informó que no se empleará agua del río Tajo y que habrá una estación interna de tratamiento de agua para reutilizar la mayor cantidad de litros posible.

La etapa inicial

En una primera instancia, el público podrá disfrutar por las noches 49 obras, cada una de 75 minutos de duración. Habrá lugar, en principio, para cuatro mil asistentes.

Para el 2021, las representaciones ascenderán a 115 y se sumarán, entre mayo y octubre de ese año, dos mil asientos. Durante el día, además, habrá un show al aire libre y tres espectáculos bajo techo. Lejos de ponerle fin a los avances, los ideólogos de este parque temático incorporarán propuestas tanto en 2023 como en 2025, esperando completar este ambicioso proyecto en 2028. Hasta entonces, se calcula que se invertirán alrededor de 244 millones de euros segmentados en cinco etapas.

Quienes visiten Puy du Fou Toledo, según se deduce de los detalles que van saliendo a la luz, tendrán la posibilidad de recorrer una clásica “fortaleza toledana”, conocer un campamento morisco, entrar en contacto con un pueblo medieval castellano y apreciar de cerca una comunidad de artesanos. Seguramente, cuando abra sus puertas más de uno querrá viajar a Toledo desde cualquier rincón del mundo para deleitarse con esta propuesta lúdica y cultural.