Los restos del que fue el asentamiento precolombino más importante del territorio argentino se encuentran en los Valles Calchaquíes. Allí, hace unos 1.200 años, vivían los quilmes, un pueblo aborigen que logró un gran desarrollo.

La provincia de Tucumán exhibe las huellas de una importante ciudad prehispánica que, en el siglo XVII, habría tenido más de 13.000 habitantes entre el sector urbano y sus alrededores. Se trata de las Ruinas de Quilmes, que se hallan en la falda de un cerro y están coronadas por una fortaleza en la cumbre.

Los quilmes fueron los aborígenes que lograron resistir durante más tiempo el avance de los españoles. Recién en 1667 fueron conquistados y los sobrevivientes fueron llevados a pie hasta el territorio de la actual ciudad bonaerense de Quilmes: en el trayecto, más del 75% de los quilmes perdieron la vida.

En la actualidad se realizan visitas guiadas a las Ruinas de Quilmes, que se encuentran en el departamento de Tafí del Valle. Allí además funciona el Centro de Interpretación de la Ciudad Sagrada de los Quilmes.

Dicho espacio cuenta con cuatro salas interpretativas que, mediante recursos táctiles, auditivos y visuales, dan a conocer diferentes cuestiones vinculadas al modo de vida de los quilmes. Para facilitar al aprendizaje, el visitante es ubicado en el contexto histórico.

Una proyección audiovisual; la exhibición de réplicas de vestimentas, armas, herramientas y adornos; y una exposición arqueológica forman parte de la experiencia propuesta por el Centro de Interpretación de la Ciudad Sagrada de los Quilmes.

Cabe destacar que las Ruinas de Quilmes están consideradas como el principal tesoro arqueológico de Argentina. A más de 1.900 metros de altura, se pueden ver paredes y estructuras que constituyeron una de las ciudades precolombinas más avanzadas. Hoy esa historia a disposición de todos los visitantes, que pueden recorrer las ruinas libremente, sumarse a una visita guiada o acercarse al Centro de Interpretación.

Cómo llegar a las Ruinas de Quilmes

Desde Amaicha del Valle, hay que tomar la Ruta Provincial 307 y avanzar unos 15 kilómetros hasta empalmar con la Ruta Nacional 40. Tras circular otros 3 kilómetros rumbo al norte, aparece un camino de tierra en la mano izquierda que lleva, 5 kilómetros después, a las Ruinas de Quilmes.