A poco más de 100 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, en el partido de Mercedes, hay un pueblo que cada fin de semana recibe a numerosos turistas con ganas de desconectarse y comer bien.

La necesidad de muchas personas de alejarse del caos urbano al menos por unas horas hizo que, en los últimos años, varias localidades pequeñas de la provincia de Buenos Aires se convirtieran en destinos populares para realizar una escapada. Lugares como Uribelarrea, por ejemplo, reciben cada vez más visitantes.

En el partido de Mercedes, se encuentra Tomás Jofre, un pueblo que eligen los amantes del buen comer gracias a su gran cantidad de restaurantes. Antes conocido como Jorge Born, este remanso consiguió convertirse en un polo gastronómico muy apreciado.

Tomás Jofre está ubicado a unos 100 kilómetros de Capital Federal y a 12 de la ciudad de Mercedes. En sus diversos restaurantes brillan el asado, las pastas caseras, los fiambres y los embutidos, destacándose el clásico salame mercedino.

Silvano es el local gastronómico pionero de Tomás Jofre. Funciona, al igual que la mayoría de los restaurantes de la zona, con un menú fijo y libre: a los raviolones con estofado de pollo le debe gran parte de su fama. También se destaca la tabla de fiambres.

Almacén Fronteras, instalado en un edificio que fue un almacén de ramos generales, es otro de los clásicos de Tomás Jofre. Este restaurante de campo, inaugurado en 1948, ofrece un menú de pastas y parrilla libre con lechón, vacío, sorrentinos, tallarines y otras delicias.

La Florinda, Santa Victoria, La Macanuda y Esquina de Campo son otras de las opciones que brinda Tomás Jofre para saciar el apetito y relajarse con el entorno rural.

Antes o después de almorzar, se pueden recorrer los puestos de la plaza del pueblo, donde se venden artesanías y productos regionales. También es posible andar a caballo para completar un lindo día de campo.

Si estás en Buenos Aires y querés cambiar de aire, aprovechá un fin de semana para visitar Tomás Jofre: seguro que vas a volver con la panza llena y el corazón contento.